¡Hola florencios queridos!
En este nuevo post que os traigo os voy a hablar de ese fantástico y nuevo mundo que se abre ante un estudiante durante la carrera: las prácticas.
Yo soy de la nueva generación, la de los GRUE; es decir, que hemos estudiado durante cuatro años y en tres de ellos tenemos períodos de prácticas.
Todo comienza en el segundo curso. Estás tan emocionado que te haces con tu bata, tu pijama y tus zuecos como mes y medio antes de empezar y los guardas y los cuidas como oro en paño. Desde mi experiencia, el primer primerísimo día me sentí como Paco Martínez Soria al llegar a Madrid. Cierto es que en dos meses que pasas durante este segundo curso, acabas aprendiendo mucho más que en esa primera mitad de carrera; lo que se agradece mucho cuando llegas a las prácticas de tercero.
Ese año, te sientes mucho más segura de ti misma y empiezas a controlar un poco; sobre todo para contestarles a las abuelas sin tartamudear cuando te preguntan ciertas cosas.
También es cierto que vuelves a tocar los mismos (o muy parecidos) servicios que tuviste anteriormente; de manera que te da tiempo a coger más soltura con las técnicas y demás.
Pero he de decir, que el año estrella es el cuarto. Yo estudié en Albacete, y allí el último año es entero de prácticas; es decir, todo un año trabajando gratuitamente. Y es verdad que aprendes muchísimo y conoces compañeros que te aportan mucho como futuro profesional, pero todas acabamos con esa conclusión: mareados por la universidad, mareados por los asociados, trabajo a mansalva y pasando más horas en el hospital que en tu casa. Así era.
Y qué decir sobre el fantastabuloso trabajo de fin de grado o TFG. Ese dichoso trabajo que te absorbe la energía (el trabajo o el tutor, no se sabe) durante algo más de medio año. Total, para acabar haciendo una exposición de chichinabo de diez minutos.
Pero al final, acabas viendo tu estupenda foto de orla, con tus compañeros, todo tan guapos y estupendos el día de la graduación...el día en el que te das cuenta de que todo esfuerzo tiene su recompensa.
Ponga una enfermera en su vida. Por que todas tenemos que saber cuidar, curar, pinchar, sondar, correr, dar conversación y sobre todo...saber contestar a las preguntas más rebuscadas sobre cualquier especialidad médica. ¡Por que somos enfermeras sabelotodo!
lunes, 23 de mayo de 2016
jueves, 19 de mayo de 2016
~ALOHA~
¡Buenos días mis queridos Florencios!
Esta es la primera de (espero) muchas publicaciones en este blog. Tras varios meses de indecisión he querido lanzar al mundo mis reflexiones e ideas sobre esta nuestra profesión: la Enfermería.
No soy la primera ni seré la última en hacer un blog de este tipo, pero he querido darle forma para aportar mi granito de arena con un toque de humor, recomendaciones para los estudios y un sin fin de anécdotas.
Con esta poquita información, os dejaré vivir en el mundo del misterio hasta mi próxima publicación.
Chaito!
(Fotografía: Servidora. Limpieza de pie diabético)
Esta es la primera de (espero) muchas publicaciones en este blog. Tras varios meses de indecisión he querido lanzar al mundo mis reflexiones e ideas sobre esta nuestra profesión: la Enfermería.
No soy la primera ni seré la última en hacer un blog de este tipo, pero he querido darle forma para aportar mi granito de arena con un toque de humor, recomendaciones para los estudios y un sin fin de anécdotas.
Con esta poquita información, os dejaré vivir en el mundo del misterio hasta mi próxima publicación.
Chaito!
(Fotografía: Servidora. Limpieza de pie diabético)
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